Su nombre proviene del latín angelus, que a su vez proviene del griego ággelos que significa mensajero. Ellos existen para glorificar a Dios y ser sus mensajeros; de hecho su función más importante es ésta: ser el nexo entre Dios y el hombre. Además en segundo término proteger a los hombres y velar por su salvación.
Los ángeles son espíritus puros, es decir, “libres de toda materia”, y por lo tanto de naturaleza inmortal.
La mayoría de las religiones y la Teología reconocen su existencia desde los primeros tiempos a través de escritos bíblicos e históricos. Para la Iglesia Católica los ángeles son un “verdad de fe”.
Su naturaleza espiritual implica que son libres de todas las limitaciones que lo humano -naturaleza física/espiritual- involucra, por ende su respuesta al amor de Dios no necesita tiempo ni reflexión para crecer y madurar como nosotros.
Los ángeles fueron creados perfectos, de ahí su poder y entendimiento; en cambio nosotros fuimos creados para “perfeccionarnos”.
Entendiendo esa diferencia esencial entre hombre y ángeles, se entiende que las almas no son ángeles, ni viceversa. Una persona que muere no se transforma en ángel o en demonio según su comportamiento en la vida.
Por su perfección, los ángeles no tienen la oportunidad de equivocarse, arrepentirse y ser perdonados. Sólo hubo una oportunidad al principio de los tiempos, cuando Dios les puso una prueba moral para ganar la Felicidad Eterna: ante ésta falló más o menos un tercio del total, que son “miriadas” (millones de millones), y este tercio se compone de los Ángeles Caídos ó Demonios.
Los demás ángeles, los que pasaron la prueba divina, están organizados jerárquicamente y sirven eternamente al Señor.
Abril 26, 2009 a las 7:52 pm |
me encanto tu sitio web
bss ,-.*.-.,.-*-.,luly,.-*-.,.-*-.,
Abril 27, 2009 a las 4:33 am |
Hola Luz, gracias y qué bueno que te guste el sitio. Ya vi tu metroflog, está bello
Un saludo!